2017-02-14

Magia o Ciencia

La magnetorrecepción es la capacidad que tienen algunos seres vivos de detectar la dirección y sentido del campo magnético", obteniendo así información sobre el sentido y latitud. Los primeros animales en los que se descubrió este sentido fueron las palomas mensajeras, para las cuales es un importante (pero no el único) medio de orientación. Se descubrió luego que también lo tenían otras aves, algunas tortugas e insectos como las abejas, hongos y hasta ciertas bacterias.

Magia o Ciencia

Hasta hace poco, los científicos se cuestionaban sobre el mecanismo que permitía a las aves percibir el campo magnético de la Tierra. Investigadores de la Universidad de Oldenburg (Alemania) y de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) revelan ahora este misterio de la biología.

"El estudio, que se publica esta semana en Nature, demuestra que las aves no se orientan sólo a través del campo magnético, sino que pueden “ver” correctamente su dirección. Según el grupo de trabajo ‘Neurosensorik/Animal Navigation’ liderados por el científico alemán Henrik Mouritsen, las aves poseen una brújula magnética que se encuentra en una región del cerebro, denominada ‘Clúster N’, en el ámbito de los centros visuales. La región de la visión alberga por lo tanto esta brújula."


La onda compleja de radiofrecuencia magnética que emite nuestro Exodus confunde esa percepción, logrando que el ave se sienta desorientada, incomoda, generado así, con un proceso máximo de 3 meses, la expulsión de la plaga. 


Nuestra investigación y desarrollo nos sigue separando de la competencia, trabajando sobre la biología de las plagas y mejorando nuestra tecnología.